Vender una compañía suele ser un acontecimiento único en la vida. Y solo tienes una oportunidad para hacerlo bien. El espíritu emprendedor forma parte del ADN de nuestros especialistas y, desde hace más de 25 años, han acompañado a los empresarios de las pymes en uno de los momentos más decisivos de sus vidas. ¡Porque el buen espíritu emprendedor debe verse recompensado con el mejor resultado!
¿Cuál es el momento adecuado para vender una compañía?
Elegir el momento oportuno para iniciar un proceso de desinversión es uno de los factores que mayor impacto puede tener en el resultado de la operación.
Muchos empresarios se plantean si su compañía está preparada para salir al mercado o si conviene esperar para consolidar el crecimiento y aumentar su valoración. La respuesta dependerá de múltiples factores, como el potencial de desarrollo del negocio, la evolución del mercado, los objetivos de los accionistas y el interés que la compañía pueda despertar entre potenciales compradores.
Las empresas con perspectivas de crecimiento claras suelen generar un mayor interés por parte de compradores estratégicos e inversores financieros. Por ello, identificar el momento adecuado requiere un análisis estratégico que permita equilibrar el valor actual de la compañía con su potencial de creación de valor.
Nuestros especialistas le ayudarán a definir el momento más adecuado para iniciar el proceso de desinversión.
Descubra el grado de preparación de su empresa para afrontar una operación corporativa e identifique las áreas de mejora que pueden incrementar su valoración y su atractivo ante potenciales compradores.
Cómo preparar su compañía para una futura desinversión
Una preparación rigurosa constituye uno de los principales factores para maximizar el valor de una compañía. En muchos casos, este proceso comienza entre uno y dos años antes de iniciar la búsqueda de compradores.
El programa Exit Ready sigue una metodología estructurada orientada a incrementar la valoración de la empresa y optimizar las condiciones de una futura operación.
Diagnóstico estratégico
Analizamos en profundidad la situación de la compañía para identificar fortalezas, riesgos y oportunidades de creación de valor.
1. Plan de acción: Definimos una hoja de ruta con iniciativas concretas para los siguientes 12 a 18 meses, priorizando aquellas actuaciones con mayor impacto sobre la valoración.
2. Implementación: Acompañamos a la compañía en la ejecución de las mejoras identificadas para reforzar su posicionamiento y atractivo ante el mercado.
3. Planificación de la transición: Ayudamos a los accionistas a preparar los aspectos personales, organizativos y estratégicos asociados a la futura desinversión.
4. Inicio del proceso: Una vez alcanzado el nivel de preparación adecuado, iniciamos un proceso competitivo para identificar el comprador que mejor responda a los objetivos de los accionistas.
Con más de 1.000 operaciones de M&A asesoradas, conocemos en profundidad qué factores valoran los compradores y cómo posicionar una compañía para maximizar el resultado de la transacción.
La estrategia de desinversión adecuada para cada compañía
No existe una única forma de abordar una operación corporativa.
En función de los objetivos de los accionistas, puede resultar conveniente una venta total, una desinversión parcial mediante una operación de pre-exit, la incorporación de un fondo de Private Equity, una transmisión a un comprador estratégico o una operación de relevo empresarial.
En Marktlink analizamos cada situación de forma individual para diseñar una estrategia plenamente alineada con los intereses de nuestros clientes.
Gracias a un enfoque basado en datos y a una amplia red internacional de compradores e inversores, generamos un elevado nivel de competencia entre potenciales candidatos, fortaleciendo la posición negociadora de los accionistas y favoreciendo la obtención de las mejores condiciones para la operación.
Habitualmente, el proceso se desarrolla en cinco fases:
Una estrategia de desinversión eficaz parte de un análisis integral de la compañía y de los objetivos de sus accionistas. A partir de ese diagnóstico se determina la estructura de operación más adecuada, el perfil de comprador con mayor capacidad para generar valor y la hoja de ruta que permitirá ejecutar el proceso en las mejores condiciones posibles.
Lo habitual es que los accionistas permanezcan involucrados entre cuatro y ocho años, acompañando al nuevo socio en la ejecución del plan estratégico antes de acometer conjuntamente la desinversión definitiva.
El grado de control dependerá de la estructura acordada entre los accionistas y el inversor. Aunque la incorporación de un nuevo socio implica compartir determinadas decisiones estratégicas, los empresarios suelen mantener un papel protagonista en la gestión y en la ejecución del plan de crecimiento.
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